LA VESPA


La Vespa cumplio años en 2006. No obstante, cada día esta mas joven. Ese año se celebra el 60 aniversario del lanzamiento de un mito. Seis largas décadas desde que el ingeniero aeronáutico Corradino D'Ascanio diera forma sobre un papel a una idea del genial Enrico Piaggio, hijo del fundador de la empresa, quien se propuso desarrollar un vehículo que solventase los problemas de movilidad de la época. En aquel 1946, año del lanzamiento de la primera Vespa -la 98 cc, de 3,2 CV- nadie se podía imaginar que estaban fraguando la génesis de uno de los mayores mitos de la historia reciente: la Vespa. Desde entonces se han comercializado mas de 140 modelos diferentes, se han vendido mas de 17 millones de unidades en los 5 continentes y ha sido protagonista de películas inolvidables, records, proezas y, sin duda, testigo directo de románticas historias de amor.[/i]
ICONOS

Se pueden contar con los dedos de una mano los iconos del siglo XX. Y nos sobrarían dedos, si contemplamos aquellos que aún hoy en día se mantienen plenamente vigentes. La Vespa es, sin duda, uno de ellos. Lo que inicialmente fue concebido como un vehículo destinado solventar los problemas de transporte individual, ha sobrepasado todas las fronteras imaginables y se ha convertido en un mito. Un mito que esta de enhorabuena, ya que cumple mas de 60 años. Desde 1946, fecha en que se lanzo al mercado la original Vespa 98 cc, con 3,2 CV y una velocidad máxima de 60 km/h., hasta la moderna y tecnológicamente avanzada GTS 250, lanzada el pasado mes de septiembre de 2006, se han comercializado nada menos que 140 modelos diferentes de Vespa. Y se han producido más de 17 millones de unidades, una cifra a la que muy pocos vehículos se acercan.
Y aunque, desde el punto de vista tecnológico, han sido muchas y variadas las innovaciones introducidas en la Vespa, el concepto se ha mantenido inalterado con el paso de los años, alejado de modas pasajeras, pero siempre atenta a las tendencias, y fiel como pocas a sus orígenes. De hecho, la Vespa es considerada por todos como la precursora del lo que hoy en día conocemos como scooter, una fórmula magistral que, posteriormente, ha adoptado la mayor parte de la competencia.
ORIGEN

Para entender el fenómeno Vespa, debemos retrotraernos a 1884, fecha en la que el senador Rinaldo Piaggio fundo un taller en Génova (Italia) donde trabajaba la madera destinada al sector naval. Su afán emprendedor, y las cambiantes necesidades del mercado -sobre todo debido a las I y II Guerra Mundial-, le llevaron posteriormente al mundo de los ferrocarriles, para acabar, 40 años mas tarde, centrado en la producción de motores de aviación y diversos elementos relacionados con esta.
Al terminar la II Guerra Mundial, la empresa -bombardeada y completamente destruida- se vio obligada, al igual que muchas otras, a buscar nuevas oportunidades de negocio. Enrico Piaggio, hijo de Rinaldo, había ido tomando el relevo hasta hacerse con las riendas de la compañia, pero manteniendo el espíritu de su padre: diseñar y producir máquinas destinadas a mejorar el transporte. En aquella época, las principales carencias se centraban en disponer de un medio de transporte cómodo, de fácil manejo y, sobre todo, económico. De la sabia conjunción de estos parámetros nació el mito de Vespa.
En un principio desarrollaron un prototipo, conocido internamente como MP5 y popularmente como “Paperino” (por su parecido al Pato Donald), que no tuvo excesivo éxito debido a problemas de diseño, que afectaban a su comportamiento. En ese momento, entra en escena Corradino D'Ascanio , un ingeniero aeronáutico de reconocido prestigio al que no le gustaban las motocicletas. Recibió el encargo de modificar el diseño del MP5. En el diseño de la MP6, nombre en clave de la primera Vespa, primaron cuestiones como la comodidad, funcionalidad, sencillez y la facilidad en la conducción, aspectos que para D'Ascanio adolecían el resto de motocicletas de la época.
PRIMERA VESPA

Partiendo de la novísima tecnología aeronáutica, D'Ascanio imagino en solo tres meses frente a la mesa de diseño- un vehículo que adoptaba muchos elementos de la aviación, pero adaptados a su uso sobre asfalto. Entre las múltiples innovaciones conceptuales de la Vespa cabe destacar:
- Un chasis monocasco y autoportante de acero, cuya forma protegía al conductor de la suciedad de la calzada, y que permitía la utilización tanto a hombres como a mujeres.
- Un motor completamente cubierto (mucho mas limpio que el resto), refrigerado por aire y con un novedoso sistema de transmisión directa a la rueda trasera (a diferencia del resto de vehículos de 2 ruedas, no se utilizaba cadena).
- La suspensión delantera tipo monobrazo- se asemejaba a la del tren de aterrizaje de los aviones, lo que permitía un fácil cambio de rueda.
- El cambio de marchas estaba en el puño izquierdo del manillar (incluyendo embrague y selector) y no, como hasta ese momento, que el cambio estaba en el pie y el embrague en la maneta.
- Tenía rueda de repuesto alojada en uno de los laterales, atornillada a la carrocería, para que cualquier usuario sin grandes conocimientos de mecánica pudiese cambiarla en caso de pinchazo (muy frecuente en aquellos años, debido a la precariedad de las carreteras).
En resumen, la primera Vespa reunió en un único diseño, sencillez, durabilidad, practicidad, facilidad de manejo tanto para hombres como para mujeres y, sobre todo, una elevada economía de uso. Por no hablar de otro tipo de características menos tangibles, como libertad de movimientos, diseño italiano, originalidad, etc.
Cuenta la historia, que cuando D'Ascanio presento su diseño a Enrico Piaggio este sorprendido por el peculiar diseño exclamo " sembra una vespa" ( parece una avispa), y de esta forma se bautizo uno de los símbolos de las dos ruedas en el siglo XX y que continúa siéndolo en los comienzos del XXI.
En tan sólo 5 meses se acondiciono la planta de Pontedera y estaban listos los primeros ejemplares. El 23 de Abril de 1946 Enrico Piaggio depositaba en la oficina de patentes de Florencia los planos de una "motocicleta de complejo racional de órganos y elementos con chasis combinado, guardabarros y carrocería recubriendo toda la parte mecánica" . Así nacía un vehículo que en 1949 ya había vendido 35.000 ejemplares. El éxito, desde su presentación en sociedad en el Círculo de Golf de Roma, fue rotundo y las cifras de producción y ventas se multiplicaron exponencialmente. De hecho, en 1946 se vendieron las 2.464 unidades que se produjeron, pasando por las 10.535 de un año después, las 19.822 unidades de 1948 y, nada menos, que las 171.200 del año 1951.
Tal fue el éxito inicial que tuvieron que ampliar la producción a pasos agigantados. En 1950 comenzó a fabricarse en Alemania de la mano de Hoffmann-Werke. En 1951 salieron las primeras unidades en la planta de Douglas en la localidad de Bristol (Reino Unido), prácticamente al mismo tiempo que vieron la luz los primeros modelos con el sello francés, concretamente fruto de la alianza con ACMA de Paris.
Aunque las cifras de producción no han parado de crecer, en estos 60 años de historia se han fabricado un total de mas de 17 millones de unidades, de las que aproximadamente 600.000 llevan el sello de la planta española.
VESPA EN ESPAÑA

La historia de Vespa ha estado muy ligada a España, uno de los mercados, junto con Italia, donde sigue cosechando los mayores éxitos de ventas. Aunque, España, como el resto de Europa, se rindió desde el principio al vespismo , esta relación se estrecho aún más en el mes de septiembre de 1952, cuando Piaggio, desbordado por el éxito internacional decidió ampliar más si cabe el volumen de producción. Y eligió España, concretamente Madrid, y más específicamente, la calle Julián Camarillo.
En esa fecha comenzaron los trabajos de nivelación y cimentación de los más de 13.000 metros cuadrados en los que se instalaría la planta de Moto Vespa S.A., una sociedad creada con un capital social de 20 millones de pesetas. En febrero de 1953, apenas 6 meses desde el comienzo de las obras, ya tenían cerca de 6.000 metros cuadrados cubiertos y se daban los últimos retoques para la puesta de largo de la primera Vespa “española”: una N 125 cc, en color verde y con el faro situado sobre el guardabarros, un modelo que derivo rápidamente en la 125 U, en la que el faro, por primera vez, se alojaba en el manillar.
Y aunque desde un punto de vista industrial, España ha significado mucho dentro del grupo italiano, lo cierto es que en lo relativo a las ventas es, si cabe, mas importante, ya que mas del 10% de los mas de 17 millones de unidades comercializadas en toda la historia del modelo, lo han hecho en España.
140 MODELOS, SIEMPRE FIELES AL ORIGEN

En las seis décadas de historia de Vespa se han fabricado un total de 140 modelos diferentes, sin contar algunos experimentos que no llegaron a comercializarse. Es difícil decantarse por el modelo más importante. Se puede hablar del más fabricado, del más exportado, del más fotografiado, del más demandado por los coleccionistas, del más… Y sin duda, habrá diversidad de opiniones, ya que siempre habrá razones para elegir uno u otro. En este somero resumen, hemos incluido aquellos modelos que, por una razón u otra, han marcado un paso hacia delante en la historia Vespa.
Vespa 98, 1946 - Esta fue la primera Vespa. Equipaba un propulsor de 98 cc, con un potencia de 3,2 CV a 4.500 r.p.m., que le permitían alcanzar los 60 km/h. Estuvo en producción 2 años: en 1946 se fabricaron del 1 al 2464; y en 1947, del 2.465 al 18.079.
Vespa 125, 1953 - Este modelo marco el primer cambio importante en el motor: cilindro, compresión y relaciones de caja fueron modificadas. La potencia aumento a 5 CV a 5000 r.p.m., y la velocidad máxima alcanzo los 75 km/h. Este fue el primer modelo fabricado en la planta madrileña del grupo.
La Vespa 125 U, 1953 - Ese mismo año se lanzo la versión utilitaria, cuya principal aportación fue el cambio en la ubicación del faro delantero, que pasó de la parte superior del guardabarros al manillar.
Vespa 150 GS, 1955 - Es muy apreciada entre los aficionados. Tenía numerosas innovaciones: el motor de 150 cc, caja de cambios de 4 velocidades, asiento largo de serie, manillar y faro integrados en una sola pieza, llantas de 10”... Fue la primera en alcanzar los 100 km/h., gracias en parte a una carrocería mucho más aerodinámica.
Vespa 160 GS, 1962 - nació para continuar el éxito de mercado de la primera GS, con un diseño completamente nuevo. Se incorporaron nuevas suspensiones, silenciador y carburador de nuevo diseño. Su potencia alcanzo los 8,2 CV a 6.500 r.p.m.
Vespa 50,1964 - Fue la primera Vespa en montar un propulsor de 50 cc. Nacida para sacar provecho al nuevo código de carreteras Italiano que exigía matricula en motores de mayor cilindrada. Extremadamente versátil y fiable, el motor presentaba una nueva arquitectura, con el cilindro inclinado 45º con respecto al suelo. Este fue el ultimo diseño que realizo Corradino D'Ascanio antes de retirarse.
Vespa 180 SS, 1965 - Marco una nueva fecha histórica en el desarrollo de motores (el cubicaje alcanzo los 181,14 cc) y la potencia creció hasta los 10 CV. Estas cifras, junto con un frontal mejorado aerodinámicamente hablando, le permitieron alcanzar la barrera de los 105 km/h.
Vespa 125 Primavera, 1968 - Junto con la posterior versión PX, fue el modelo que mas años ha estado a la venta. Derivada de la 125, pero con importantes diferencias en el motor, que le permitían una velocidad punta superior en 10 km/h. Esta versión estreno el práctico gancho para bolsas.
Vespa 50 Elestart, 1970 Esta versión supuso un punto de inflexión, ya que abandonaba
el clásico arranque de patada por un práctico arranque eléctrico.
Vespa P 125 X, 1978 - La PX marco un nuevo paso hacia delante, siendo su carrocería completamente rediseñada en aras de mejorar las prestaciones dinámicas. Por primera vez, la guantera se ubico en la parte posterior de la columna de dirección.
Vespa PK 125, 1983 - Reemplazo a la mítica Primavera. Y aunque aparentemente los cambios no fueron muy importantes, desde el punto de vista técnicos. : por ejemplo, las soldaduras del chasis no eran superpuestas, sino integrales.
Vespa T5 Pole Position, 1985 - La T5 fue la versión ultra deportiva de la serie PX. Equipaba un nuevo motor con cilindro de aluminio, además de un nuevo diseño, especialmente en la parte trasera y alrededor del faro delantero, que incorporaba una agresiva cúpula con un pequeño parabrisas de plexiglás .
Vespa ET2 y ET4, 1996 - Fue lanzada en Roma en septiembre de 1996 para celebrar los 50 aniversario del scooter mas famoso del mundo. Tenía un nuevo diseño más aerodinámico, que sin embargo también se asemeja a versiones anteriores de la Vespa. Estaba disponible con propulsores de 5 0 cc ( E T 2 ) y 1 2 5 cc ( E T 4 ) .
Vespa Gran Turismo, 2003 -La GT es una de las ultimas versiones del mítico modelo. Tiene muchas innovaciones como el uso de motores 4T de 125 y 200 cc refrigerados por agua, freno de disco en ambas ruedas, llantas de 12 pulgadas, caja de cambios automática, catalizador, además de arranque eléctrico y encendido electrónico.
Vespa LX, 2005- El diseño de la Vespa LX, sucesora de las ET2 y ET4, se acerca al de la Vespa Gran Turismo, de la que retoma el "family feeling" y la rica dotación técnica, completando y renovando la gama del scooter más famoso y visto del mundo.
GTS 250, 2006- Tiene el honor de ser la Vespa lanzada al mercado número 140, además de la mas potente jamás fabricada y la mas moderna desde el punto de vista tecnológico. Dotada con un modernísimo y potente motor de 250cc, 4 tiempos, 4 válvulas, refrigerado por líquido, con inyección electrónica, la Vespa GTS 250 i.e. equipa, entre otras cosas, ruedas de 12" y freno de doble disco (disponible también el sistema ABS con frenada servo asistida).
LXV 125/250, 2006- Desarrollada a partir del modelo Vespa LX de 2005, la LXV ha sido concebida como un tributo a la generación Vespa de los años '60. Un decenio que ha entrado en el mito, cuna de revoluciones sociales y culturales que han plasmado la sociedad en la cual hoy nos movemos. Un decenio que se caracteriza también por la explosión de los jóvenes como sujeto social y en el que Vespa ha sido el símbolo de la conquistada movilidad individual que es el signo de la libertad.
GTV 125/250- Vespa GTV es un tributo a los 60 años de la Vespa, ulterior reconocimiento a una historia forjada por más de 140 modelos y de grandísimos éxitos. Vespa GTV conjuga el gran patrimonio tecnológico representado hoy por Vespa con un estilo que traiga a la mente, ya en un primer golpe de vista, toda la tradición de la marca
S 50/125, 2007- Deportividad, dinamismo y frescura, son las características que animan la flamante Vespa S. Las líneas limpias y esenciales remarcan la esencia y el espíritu joven de Vespa.
Líneas clásicas que han hecho época y prestaciones al paso con los tiempos. Vespa S el scooter clásico-deportivo por excelencia, compacto, simple y deportivo, equilibrado en las proporciones son estos los tramos que destacan su elegancia.
UNA MODA ETERNA

El paso del tiempo ha girado alrededor del concepto de Vespa convirtiendo su estilo en único y alcanzando un éxito arrollador en todo el mundo. Se ha convertido en toda una leyenda como lo demuestran las múltiples apariciones en películas memorables, en fotografías, campañas publicitarias, todo tipo de eventos relacionados con el arte y las exposiciones. Ha sido una auténtica revolución en la moda y las tendencias, marco hitos en el cine como "Vacaciones en Roma" o "Quadrophenia" , ha sido símbolo de "tribus urbanas" como los Mods en los años 60-70, la moto por excelencia de la época del boom económico y, a pesar de los años, continúa siendo un icono en nuestros días.
En estas seis décadas muchas han sido las historias surgidas en torno a este mito, desde amores memorables, todo tipo de records, proezas, hasta las más variopintas excentricidades. En sus lomos han cabalgado desde actores y actrices (los mas famosos; Audrey Hepburn e Gregory Peck, en "Vacaciones en Roma"), pasando por trompetistas como Louis Amstrong, reyes como Balduino de Bélgica, princesas como Carolina de Mónaco, presentadores de TV como Jose Maria Iñigo, pilotos de carreras como Juan Manuel Fangio o Keke Rosberg, toreros como Luis Miguel Dominguin, boxeadores como Ray Sugar Robinson. Incluso hasta el Papa Juan Pablo II bendijo la popular Vespa. Todo un honor.
Dentro de los actos de conmemoración del 60 aniversario de Vespa, el departamento de diseño del Grupo Piaggio ha desarrollado dos ejercicios de estilo muy atractivos: la Vespa GT-60 y la Vespa LX-60. Estos prototipos, presentados en la ultima edición del Salón de Milán, suponen una reinterpretación moderna e inteligente del diseño típico de Vespa, en particular el de los años 50 y 60, perpetuando el romance entre pasado y futuro de este mito de las dos ruedas.
"V"s de Vespa para todos

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El origen
Piaggio fue fundada en Génova en 1884 por Rinaldo Piaggio, que por aquel entonces contaba con 22 años de edad.
La fábrica de Rinaldo se dedicó en un primer momento a las piezas para embarcaciones de lujo. Pero a finales de siglo, Piaggio producía también vagonetas, camiones de mercancías, vehículos de lujo y motores, tranvías y carcasas para camiones especiales.
Con la Primera Guerra Mundial se produjo una nueva diversificación que distinguiría las actividades de Piaggio durante muchas décadas. La empresa empezó a fabricar aeroplanos e hidroaviones. Las fábricas se iban extendiendo: en 1917 Piaggio abrió una nueva planta en Pisa, y cuatro años después se hizo cargo de una pequeña fábrica en Pontedera, que primero se convirtió en el centro de la producción aeronáutica (propulsores, motores y aeronaves completas) y tras la Segunda Guerra Mundial fue testigo del nacimiento del icono Vespa.

De la aeronáutica a la movilidad individual: la transformación de 1946
La guerra, que marcó un drástico hito en la economía italiana, fue también importantísima para Piaggio. La fábrica de Pontedera construyó el innovador P 108, equipado con cuatro motores Piaggio de 1.500 bhp, en las versiones de pasajeros y bombardero. Sin embargo, las fábricas aeronáuticas de Piaggio en la Toscana (Pontedera y Pisa) resultaban importantes objetivos militares, y el 31 de agosto de 1943 fueron reducidas a escombros por los bombarderos aliados, después de que los alemanes, en retirada, hubieran minado los pilares de los edificios, dañando las fábricas de forma irremediable.
Para poder reconstruir las plantas de Pontedera, Enrico Piaggio le solicitó a los Aliados, que por aquel entonces ocupaban parte del terreno y edificios que se mantenían en pie, que le devolvieran la maquinaria transferida a Alemania y Biella. Lo hicieron rápidamente, y Armando y Enrico Piaggio comenzaron entonces el proceso de reconstrucción. La tarea más dura le correspondió a Enrico, responsable de las fábricas de Pontedera y Pisa.
La decisión de Enrico Piaggio de entrar en el negocio de la movilidad ligera se basó en valoraciones económicas y consideraciones sociológicas. Tomó forma gracias a la exitosa cooperación del ingeniero aeronáutico e inventor Corradino D’Ascanio (1891-1981).

El nacimiento de una leyenda
La Vespa (“avispa” en italiano) fue el resultado de la determinación de Enrico Piaggio de crear un producto de bajo coste para las masas. Cuando la guerra tornaba a su fin, Enrico estudió cada posible solución para que sus fábricas recuperaran la producción. Se fabricó un scooter a motor, basado en las pequeñas motocicletas construidas para los paracaidistas. El prototipo, conocido como MP5, se denominó cariñosamente “Paperino” (el nombre italiano del Pato Donald) debido a su extraña forma. A Enrico Piaggio no le gustaba, y le pidió a Corradino D’Ascanio que la rediseñara.
Sin embargo, al diseñador aeronáutico no le gustaban las motocicletas. Las encontraba incómodas y bastas, con ruedas difíciles de cambiar en caso de pinchazo. Y lo que era aún peor: ensuciaban por culpa de la cadena de distribución. Sin embargo, gracias a su experiencia aeronáutica encontró la respuesta para cada problema. Para eliminar la cadena, imaginó un vehículo con una carcasa que soportara la tensión y engranaje directo; para que fuera más fácil de conducir, puso la palanca de cambio en el manillar; para que fuera más fácil cambiar los neumáticos, diseñó no un tenedor, sino un brazo de apoyo similar al chasis de una aeronave. Por último, diseñó una carcasa que protegiera al conductor, para que no se manchara ni desaliñara. Décadas antes de la popularidad de los estudios sobre ergonomía, se diseñó la posición de conducción de la Vespa para poder sentarse de forma cómoda y segura, sin tambalearse peligrosamente como en las motos de ruedas altas.
Corradino D’Ascanio solamente necesitó unos pocos días para pulir esta idea y preparar los primeros diseños de la Vespa, fabricados en primer lugar en Pontedera en abril de 1946. Recibió su nombre del propio Enrico Piaggio, quien, mirando el prototipo de la MP 6, con su ancha parte central en la que se sentaba el conductor, y su estrecho frontal, exclamó: “¡parece una avispa!”. Y así nació la Vespa.
El 23 de abril de 1946, Piaggio & C. S.p.A. presentaron en la Oficina Central de Patentes, inventos, modelos y nombres de marca del Ministerio de Industria y Comercio de Florencia una patente para una “motocicleta con un complejo racional de órganos y elementos con una carcasa combinada con el guardabarros y un capó recubriendo las piezas mecánicas.” En un corto espacio de tiempo, la Vespa se presentó al público, generando reacciones enfrentadas. Sin embargo, Enrico Piaggio no dudó en iniciar la producción en masa de dos mil unidades de la primera Vespa 98 cc. El nuevo vehículo hizo su presentación en sociedad en el elegante Golf Club de Roma, en presencia del General americano Stone, que representaba al gobierno militar aliado. Los italianos vieron por primera vez la Vespa en las páginas de Motor (24 de marzo de 1946) y en la portada en blanco y negro de La Moto el 15 de abril de 1946.

Del escepticismo al “milagro”:
Los fabricantes y los expertos en el mercado se encontraban divididos: por un lado, había quienes consideraban la Vespa como la cristalización de una brillante idea, por otro estaban los escépticos, que muy pronto cambiarían su forma de pensar. En los últimos meses de 1947 la producción creció vertiginosamente y al año siguiente apareció la Vespa 125, un modelo mayor que pronto se estableció firmemente como sucesor de la primera Vespa 98.
La Vespa “milagro” se había convertido en una realidad, y la producción crecía constantemente; en 1946 Piaggio sacó al mercado 2.484 scooters. El año siguiente pasaron a ser 10.535, y en 1948 la producción había alcanzado ya los 19.822. Cuando en 1950 empezó a fabricarse también en Alemania, la producción alcanzó los 60.000 vehículos, y sólo tres años después salían de fábrica 171.200 vehículos.
Los mercados extranjeros también asistieron al nacimiento del scooter con interés, y tanto el público como la prensa expresaron su curiosidad y admiración. The Times lo denominó “un producto completamente italiano, como no veíamos desde los carros romanos.” Enrico Piaggio siguió fomentando tenazmente la extensión de la Vespa por el extranjero, creando una amplia red de servicios por toda Europa y el resto del mundo. Mantenía una atención constante y un creciente interés en torno a su producto, con numerosas iniciativas entre las que se contaba la fundación y divulgación de los Vespa Clubs.
La Vespa se convirtió en el producto Piaggio por excelencia, mientras Enrico probaba personalmente prototipos y nuevos modelos. Sus perspectivas de negocio transcendieron las fronteras nacionales, y en 1953, gracias a su infatigable determinación, había más de diez mil puntos de venta Piaggio en todo el mundo, incluyendo América y Asia. Para entonces, los Vespa Clubs contaban con más de 50.000 miembros, todos ellos opuestos a la recién llegada Innocenti Lambretta. En 1951 se celebró el Día de la Vespa en Italia, en el que se reunieron más de 20.000 entusiastas. Montar en Vespa era sinónimo de libertad, ágil exploración del espacio y facilidad para el trato humano. El nuevo scooter se había convertido en el símbolo de un estilo de vida que dejó su impronta en la época: en el cine, la literatura y la publicidad, la Vespa aparecía incontables veces entre los símbolos más destacados de una sociedad que estaba cambiando.
En 1950, sólo cuatro años después de su debut, Hoffman-Werke fabricaba Vespas en Alemania; el año siguiente se abrieron sucursales en Gran Bretaña (Douglas, en Bristol) y Francia (ACMA, en París), en 1953 comenzó la fabricación en España por parte de Moto Vespa, Madrid, ahora Piaggio España, seguida inmediatamente por Jette, a las afueras de Bruselas. Se abrían fábricas en Bombay y Brasil, la Vespa llegaba a los Estados Unidos y su enorme popularidad atajo la atención del Reader’s Digest, que escribió un largo artículo sobre ella. Y ese mágico periodo era solamente el comienzo. Muy pronto se fabricaban Vespas en 13 países, comercializándose en 114, incluyendo Australia, Sudáfrica (donde se conocía como “Bromponie”, pony negro), Irán y China. Y empezaron a copiarla: el 9 de junio de 1957, Izvestia informó que iba a comenzar la fabricación en Kirov, URSS, de la Viatka 150 cc, un clon casi perfecto de la Vespa.
Piaggio había empezado muy pronto a ampliar su gama al sector del transporte ligero. En 1948, poco después del nacimiento de la Vespa, empezó la producción del camión Ape (en italiano, “abeja”) de tres ruedas, derivado del scooter, y el vehículo tuvo un éxito inmediato gracias a la amplia posibilidad de usos. Aparecieron numerosas versiones imaginativas de la Vespa, algunas de Piaggio, pero principalmente de sus fans, como por ejemplo, la Vespa Sidecar o la Vespa Alpha de 1967, desarrolladas por Alpha-Wallis para Dick Smart, el agente secreto de una película, y que podía circular por carreteras, volar en incluso utilizarse sobre o bajo el agua. Se habían construido algunos modelos de Vespa para el ejército francés, algunos para transportar especialmente armas y bazookas, y otros para poder ser lanzados en paracaídas junto con las tropas. Incluso el ejército italiano le solicitó a Piaggio un scooter paracaidista.

1956: Vespa supera la barrera del millón
Mientras Lambretta empezaba a gozar de un relativo éxito, la Vespa era copiada e imitada de mil maneras: pero la exclusividad del vehículo garantizaba a Piaggio un largo periodo de éxito, tanto que en noviembre de 1953 se rebasó la frontera de las 500.000 unidades, seguida por la del millón en junio de 1956. En 1960 la Vespa rebasó la frontera de los dos millones, en 1970 los cuatro millones, y en 1988 los más de diez millones, convirtiéndose en un fenómeno único en el sector de las motos, y habiendo vendido más de 16 millones de unidades hasta la fecha.
Desde 1946 a 1965, año del fallecimiento de Enrico Piaggio, se fabricaron 3.350.000 Vespas solamente en Italia: una para cada cincuenta habitantes.
El “boom” de la Vespa y las diversas perspectivas de negocio de los hermanos Piaggio, con Enrico concentrándose en la movilidad individual ligera en Toscana y Armando en el campo aeronáutico en Liguria, hicieron que la empresa se dividiera. El 22 de febrero de 1964, Enrico Piaggio adquirió la participación de su hermano Armando en Piaggio & C. S.p.A., quien constituyó entonces “Rinaldo Piaggio Industrie Meccaniche Aeronautiche” (I.A.M. Rinaldo Piaggio).
La Vespa 50 había aparecido el año anterior, 1963, tras la introducción en Italia de una ley que obligaba a que los vehículos de dos ruedas de más de 50 cc estuvieran matriculados. La nueva scooter no tenía que someterse a esta ley, y fue un éxito inmediato. En Italia, la venta de vehículos matriculados descendió un 28% en 1965 en comparación con el año anterior. Por otra parte, la nueva serie 50 de la Vespa, fue un gran éxito. La ligera Vespa fue una exitosa incorporación a la gama Piaggio, y aún se sigue fabricando. Actualmente se han construido casi 3.500.000 Vespas 50 en diferentes modelos y versiones, siendo la última la ET4 50 lanzada en otoño de 2000. Es la primera Vespa de 50 cc de cuatro tiempos, y posee un recorrido récord de 500 km con un depósito lleno.
La Vespa PX (125, 150 y 200 cc) es el mayor éxito de ventas de toda la historia de la Vespa. Es la “original vintage”, lanzada en 1977, ha vendido más de dos millones de unidades, y como tal, es la favorita entre los nostálgicos, pero también entre los jóvenes.

Récords, deportes y viajes de larga distancia alrededor del mundo con la Vespa:
La Vespa también ha hecho carreras. Durante los años 50, participó habitualmente en Europa en las carreras (de velocidad y campo a través), así como en acontecimientos deportivos inusuales.
En 1952, el francés Georges Monneret construyó una “ambiciosa Vespa” para la carrera París-Londres y logró cruzar el Canal de La Mancha montado en ella. El año anterior, Piaggio construyó un prototipo de Vespa 125 cc para las carreras de velocidad, y estableció el récord mundial de velocidad en un kilómetro, con una media de 171,102 km/h.
La Vespa también alcanzó un gran éxito con su participación en los “6 Días Internacionales” de 1951 de Varese, en los que ganó nueve medallas de oro, siendo la mejor de las motocicletas italianas. Ese mismo año, Vespa hizo el primero de sus innumerables rallies: una expedición al Congo, que sería la primera de una serie de increíbles viajes en una scooter ideada en un principio para resolver los problemas del tráfico urbano e interurbano.
Giancarlo Tironi, universitario italiano, llegó al Círculo Ártico en Vespa. El argentino Carlos Velez cruzó los Andes desde Buenos Aires hasta Santiago de Chile. Año tras año, la Vespa fue ganando en popularidad entre los entusiastas de los viajes de aventura: Roberto Patrignani la condujo de Milán a Tokio; Soren Nielsen fue a Groenlandia; James P. Owen desde EEUU a Tierra del Fuego; Santiago Guillén y Antonio Veciana desde Madrid a Atenas; Wally Bergen hizo un “grand tour” por las Antillas; los italianos Valenti y Rivadulla viajaron por España; Miss Warral desde Londres a Australia ida y vuelta y el australiano Geoff Dean dio la vuelta al mundo.
Pierre Delliere, Sargento del Ejército del Aire francés llegó a Saigón en 51 días desde París, atravesando Afganistán. El suizo Giuseppe Morandi recorrió 6.000 km, gran parte de ellos por el desierto, en una Vespa que había comprado en 1948. Ennio Carrega fue desde Genoa a Laponia ida y vuelta en 12 días. Dos hermanos daneses, Elizabeth y Erik Thrane, periodistas, fueron hasta Bombay en Vespa. Y es imposible contar los numerosos europeos que han llegado al Cabo del Norte en sus Vespas.
Muy pocos saben que en 1980, dos Vespas PX 200 conducidas por M. Simonot y B. Tcherniawsky alcanzaron la línea de meta en el segundo rally París-Dakar. Henri Pescarolo, ganador cuatro veces de las 24 horas de Le Mans, ayudó al equipo francés reunido por Jean-François Piot.
Y Vespa sigue viajando: en 1992 Giorgio Bettinelli, escritor y periodista, salió de Roma en Vespa, llegando a Saigón en marzo de 1993. En 1994-95 recorrió en Vespa 36.000 km desde Alaska a Tierra del Fuego. En 1995-96 viajó desde Melbourne a Ciudad del Cabo, más de 52.000 km en 12 meses. En 1997 salió de Chile, llegando a Tasmania después de tres años y 150.000 km en su Vespa, habiendo atravesado las Américas, Siberia, Europa, África, Asia y Oceanía. En total, Bettinelli ha viajado 254.000 km en Vespa.

Vespa, el cine y EEUU
Los modelos de la nueva generación de ET, Vespa llena de estilo e inconfundible, extremadamente cómoda de conducir, con motores que apenas afectan al medio ambiente y frenos de disco, también se venden en las numerosas “Vespa Boutiques” diseminadas por Estados Unidos (más de 60 desde California a Florida y desde Hawai a Nueva York, habiéndose abierto las dos últimas en el SoHo y Queens).
Tras regresar a los Estados Unidos en 2000 tras dejar el mercado en 1985 a causa de la nueva legislación sobre emisiones, que prohibía los motores de dos tiempos, Vespa ha sido un éxito inmediato de nuevo, y ha logrado una cuota de mercado del 20% en el pequeño (40.000 unidades anuales) pero creciente sector de las scooters. En el primer año, 2001, se vendieron 6.000, y más de 7.000 en 2002.
Sin embargo, Vespa no es sólo un fenómeno de mercado. Forma parte de la historia social. En los años de la “Dolce Vita” la Vespa se convirtió en un sinónimo de scooter, los periodistas extranjeros describían Italia como “el país de la Vespa”, y el papel de la Vespa en la historia social, no solamente en Italia sino en el extranjero, se puede contemplar por su presencia en centenares de películas. Hoy en día, seguimos contando su historia.
Audrey Hepburn y Gregory Peck en “Vacaciones en Roma” fueron los primeros de una larga serie de actores y actrices internacionales que han viajado en la scooter más famosa del mundo, en una filmografía que abarca desde “Quadrophenia” a “American Graffiti”, desde “El talento de Mr. Ripley” a “102 Dálmatas”, por no mencionar “Caro Diario”.
En sesiones de fotos, películas o en el plató, la Vespa ha sido la “compañera de viaje” para nombres de la talla de Raquel Welch, Ursula Andress, Geraldine Chaplin, Joan Collins, Jayne Mansfield, Virna Lisi, Milla Jovovich, Marcello Mastroianni, Charlton Heston, John Wayne, Henry Fonda, Gary Cooper, Anthony Perkins, Jean-Paul Belmondo, Nanni Moretti, Sting, Antonio Banderas, Matt Damon, Gérard Depardieu, Jude Law, Eddie Murphy y Owen Wilson.
